¿Es siempre mejor la lengua materna?

Soy de las que piensa que con un Kindle (o cualquier otro lector de libros digital) se lee más. Aun así, por pereza o cansancio, llevaba tiempo sin encenderlo antes de irme a la cama. Lo mismo ocurre con el blog: solo lo disfruto cuando traspaso la barrera mental de enfrentarme a la pantalla en blanco. Antes de eso, soy capaz de inventar un millón de excusas para no asomarme, ni de reojo, al panel de administrador (esa odiosa práctica conocida como procrastinar). En cualquier caso, ayer decidí romper el ciclo y continué leyendo Is That a Fish in Your Ear?, del que ya hablé en esta entrada. Al cabo de un rato, mientras luchaba contra el efecto de ojos persiana, me topé con una idea que me llamó especialmente la atención:

… Such experiences can easily lead you into a barely conscious, self-comforting persuasion that your language alone is the one in which real meaning is to be found. But however great the service that a clarifying, explanatory translation of a foreign text may provide, we should always resist the false conclusion that the target language—whatever language it is—is “better” at expressing this or that kind of thought.

¿Creéis que vuestra lengua materna es siempre la mejor para expresar ideas? Para mí suele ser un dilema a la hora de escribir. Igual es el resultado de exponerme más a un idioma que a otro, pero no puedo evitar pensar que proyecto voces muy distintas en español e inglés. Es lo primero que me planteé a la hora de crear este blog, hasta que finalmente me decanté por escribir en español. Debo admitir que, desde que comencé, ha sido un proceso de «redescubrimiento» de mi propia lengua. La primera versión de mis entradas (escritas casi siempre a la ligera, a modo de borrador) suelen tener una redacción curiosa, por así decirlo. Noto muchísimos adverbios innecesarios o rodeos para expresar una única idea. Igualmente, noto cómo algunas frases no se acaban de leer del todo bien por estar proyectadas, en principio, en otro idioma. Más que bilingüismo, probablemente se trate de aquellos que algunos llaman deformación profesional.

A decir verdad, no fue hasta que me senté a escribir este blog cuando me di cuenta de lo necesario que es seguir practicando la lengua materna. Aunque últimamente se habla de la proliferación de los blogs como herramientas de marketing, creo que también son un ejercico excelente de revisión de nuestras lenguas de trabajo (y desahogo mental, todo sea dicho). Como traductores, transmitir ideas e información en otro idioma (normalmente, en nuestra lengua materna) implica no solo extraerlo de la lengua origen, sino también tener la capacidad y conocer los recursos necesarios para expresarlo correctamente en la lengua meta. Creo que es relativamente fácil perder el contacto con nuestra lengua materna y menospreciar el papel que llevan a cabo la lectura y escritura en el día a día del traductor.

Y vosotros, ¿cómo os mantenéis en contacto con vuestras lenguas de trabajo? ¿Habéis notado alguna vez la balanza más inclinada hacia uno u otro?

21 Thoughts on “¿Es siempre mejor la lengua materna?

  1. Muy buena reflexión. Muchas veces me lo he planteado y me he sorprendido usando el inglés para expresar ideas que deberían de ser más fáciles en mi lengua (pero no lo son). En mi época adolescente, me gustaba proclamar a los cuatro vientos eso de “I feel in English”. Ahora, aunque no lo digo tanto, sí que sé que hay términos con los que me siento más segura en esa lengua. Por poner un ejemplo, “take someone for granted” me suena mejor que “dar por hecho a alguien”.
    :-)

  2. La verdad me parece una entrada bastante interesante por muchos motivos:
    1. A mí me gusta mucho escribir (tanto poesía como narrativa) y yo sí que noto muchísimo cuanod no practicas tu lengua. Siempre he escrito en castellano porque me siento en un principio más cómoda con un idioma en el que sé que puedo hacer juegos de palabra correctos y entendibles, y aún así sí que he notado que a veces el castellano cadece de palabras PERO NO DE EXPRESIONES para nombrar lo que queremos descbribir. Puede que en un momento no tengas esa palabra que digas PUM es justo lo que quería, pero sí que le puedes dar la vuelta y ponerlo de una forma más o menos bonita para que signifique lo mismo. Aún así el caso es que por temas de la carrera y privados me tiré algo así como dos años sin escribir prácticamente nada: grandísimo error. No es que a veces estés más o menos por la labor, pero siempre se tiene que practicar, porque llegas un día en el que te quedas atrapada. Esto es como la flexibilidad, si no flexibilizas tu cuerpo a diario, al final se vuelve rígido como una roca: pues la flexibilidad del lenguaje igual.
    2. Más o menos ya lo he dicho antes (jeje) creo que un idioma carece de algunas palabras que otro sí que tiene pero… ¿has notado siempre la carencia de esas palabras o expresiones? Me refiero, cuando aprendes un idioma abres tu mente a muchos nuevos conceptos, muchos, que en un principio nunca echaste en falta pero ahora notas como que en el otro idioma se nota su ausencia. Creo que todos los idiomas son iguales de completos en su contexto, el problema lo tenemos nosotros y nuestro afán de etiquetarlo TODO, ¿o es que acaso no has sentido nunca algo incapaz de clasificarlo en tu lengua y tal vez en ninguna de las que conoces? igual es un sentimiento que nuestra cultura no contempla y por eso no le ha puesto nombre.

    (menudo parrafón te he soltado) en fin, que me gusta mucho tu entrada :D

  3. Andrea on 16/04/2012 at 1:14 pm said:

    Completemente de acuerdo con la última idea; de hecho, yo empecé a escribir mi blog para practicar mi redacción en español.
    Creo que redactar textos con asiduidad en tu lengua materna es importante y necesario. Hoy en día con tanto sms, tuit y correo electrónico, cada vez tenemos menos oportunidades para explayarnos de verdad y redactar textos con “chicha”.
    Yo que uso el inglés como lengua de trabajo todos los días echo muchísimo de menos poder escribir (y hablar) en español para comunicarme.
    Como siempre, una entrada muy interesante Ana :)
    ¡Saludos!

    • Tienes razón. Aunque lo usemos en el día a día, no es lo mismo que sentarte a redactar (¡y revisar!) un texto de verdad. ¿Sigues con tu blog?

  4. Hola Ana,

    No podría estar más de acuerdo contigo.

    Yo también empecé un poco en la cuerda floja y aunque no llevo mucho tiempo por estos lares, debo decir que mi redacción ha “sufrido” una mejora en todos los aspectos. Yo misma soy más crítica con las formas, el léxico, la sintaxis, etc.

    No sé si escribir un blog es una plataforma para hacerte publicidad pero lo que sí sé es que aporta muchas otras cualidades igualmente interesantes desde un punto de vista traductológico.

    Un saludo,
    Lorena Ruiz

  5. Yo tengo el problema de la expresión en ambos idiomas. Hay cosas que expreso mucho mejor en inglés y otras, que lo hago en español. Al igual que hay cosas que no se pueden traducir bien del inglés al español (por mucho que se intente) y otras que, aunque las expliques bien a un nativo que habla español, no acaban de convencerte en inglés. Creo que es algo natural en las lenguas: al mamar de diferentes culturas, experiencias, hechos históricos, crean palabras para expresar todo eso y, por lo tanto, otra cultura que no se haya creado de la misma forma (o similar) cadecerá de ello.

    Por cierto, Merche, “Dar hecho por alguien” diría que no existe. Se dice “esperar algo de alguien”. Lo que “se da por hecho” sería el “take someTHING for granted” ;)

    • ¡Bien, ya sé que no soy la única loca! ;) Realmente, me daba un poco de miedo admitir en público que hay cosas que no acaban de traducirse del todo bien, pero no podría estar más de acuerdo con lo que dices. Las culturas (y traducciones, por supuesto) moldean continuamente el idioma. Es prácticamente imposible que sea algo hermético. Y, por supuesto, distintas culturas proyectan realidades concretas.

      ¡Gracias por pasarte!

  6. Jesús Álvarez on 16/04/2012 at 6:33 pm said:

    El problema de los traductores con respecto al desafío que supone el papel en blanco es, a mi juicio, que no tenemos una formación específica de base en este campo. Traducir, a pesar de ser un ejercicio mental que conlleva a un esfuerzo por buscar las mejores palabras y estructuras fraseológicas para reproducir un mensaje escrito en otra lengua, no es lo mismo que escribir algo que sale de nosotros. Por esta razón los blogs personales como este sobre nuestra profesión me parecen un ejercicio magnífico para ejercitar estas técnicas de escritura que todo profesional de la lengua debe tener. También es muy importante leer; no leer los textos que traducimos, sino leer por placer y para apreciar nuevas formas con las que expresarnos más tarde. Con respecto a la precisión de cada lengua para transmitir los mensajes… yo pienso que hay lenguas más exactas que otras (pienso que el alemán es más adecuado que el inglés para redactar textos en lenguajes especializados, por ejemplo), pero toda idea se puede comunicar con cualquier lengua, aunque haya que usar más giros y adverbios con unas que con otras. En esto influyen también los académicos de cada país, encargados de normalizar los neologismos que entran a formar parte del léxico… En fin, un saludo y mucho ánimo con el blog.

    • Escribir textos propios es un ejercicio mucho más difícil, sin duda. Y estoy de acuerdo con lo que dices: leer por placer es imprescindible para mejorar la redacción. Hasta cierto punto, somos lo que leemos (o lo que no leemos).

      Muchas gracias por pasarte.

  7. Vengo observando que mi español está adquiriendo interferencias del alemán desde que vivo aquí. Ya en mi última visita a España mi madre me lo hizo saber, porque al parecer digo a menudo “José tiene cumpleaños” (construcción alemana) y no “Es el cumpleaños de José”. Quizás la del ejemplo no, pero creo que otras interferencias tienen su raíz en la necesidad de explicar una realidad en la que el idioma materno se queda corto. El alemán, por ejemplo, es muy rico en la descripción de movimientos y procesos; tiene unos verbos mucho más precisos que el español, mientras que el español describe mejor cualidades de las cosas. Y cuando ni uno ni otro… Dios bendiga las mezclas inventadas: “Juan, me he bewerbado para tal empresa” (sich bewerben = solicitar un puesto de trabajo).
    Un saludo Ana y gracias por el artículo ;)

    • Jajaja, ¡estás peor que yo! A mí me pasa lo mismo hablando a veces. Siempre me acaban llamando la atención amigos y familiares. Pero bueno, gajes del oficio, ¿no?

      ¡Gracias a ti por pasarte! :)

  8. Nací en Francia, hace casi 9 años que vivo en España, y soy intérprete de lengua de signos española…por muy raro que pueda parecer, cuando hablo francés, siento que me faltan matices que solo consigo en español, y viceversa. Y ocurro también que a veces en lengua de signos encuentre un matiz más a juego con mi pensamiento que con la lengua oral. Total, que tengo una mezcla en la cabeza…jeje Enhorabuena por el blog ;)

    • Pues no se me había ocurrido incluir la lengua de signos como parte del cacao mental entre lenguas. Imagino que es incluso una dificultad añadida a la hora de ordenar pensamientos. A decir verdad, es algo que me gustaría aprender algún día.

      ¡Gracias por pasarte!

  9. ¡Hola!

    La verdad es que es curioso, cuando vives fuera de España, el tema de esas palabras prestadas que tomas y las adaptas como te viene en gana. A mí me pasó en cuanto llegué a Alemania, y eso que acababa de aterrizar, con el tema del “Anmeldung”. ¡Ay, qué palabra! ¡Cuántas cosas expresa! Mira que es fácil decir he ido a empadronarme, registrarme, inscribirme, matricularme… Pero no, no conozco en Hamburgo a ni un solo español que no diga “tengo que ir a anmeldarme” o “ya me he anmeldado”. Lo curioso es que, al menos a mí, esa palabra solo me sale aquí, en España estoy seguro de que utilizaría una perfecta palabra española en el mismo contexto.

    Es por eso que yo no creo que mi lengua sea la mejor para expresar cosas, sino la mejor en la que yo me expreso, que no es lo mismo. Sin embargo, al estar en contacto permanente con otras lenguas, siempre se me quedan grabadas palabras o expresiones para las que o bien no encuentro en ese momento un equivalente exacto en mi idioma o bien lo encuentro pero… se me quedan cojas, como que me faltan matices…

    ¡Un saludo!

    Jeffrey

    • Me quedo con tu frase. Creo que has dado justo en el clavo: la mejor lengua no es aquella que puede expresar mejor o peor cierto tipo de cosas, sino aquella en la que nosotros sabemos cómo expresarnos mejor.

      ¡Un saludo y gracias por pasarte!

  10. Buena entrada, tocaya :)

    Cada lengua y cultura tiene sus matices, y descubrirlos es una de las cosas más bonitas que tiene el aprender idiomas.

    Coincido con Jeffrey en el tema de adaptar palabras cuando vives fuera de España. Es casi inevitable. Es más, confieso que soy “fan” de ese tipo de híbridos (me acabo de enamorar de “bewerbarse” y “anmeldarse”, y eso que mi alemán es más bien justito). Obviamente, soy consciente de que ese tipo de léxico tiene un tiempo, espacio y registro concretos y cuando estoy en España no voy diciendo que he “aplayado” a un trabajo o similares. Y bueno, con el catañol igual (eso ya es capítulo aparte).

    Enhorabuena por el blog. ¡Te iré leyendo!

    • ¡Tienes razón! Por desgracia, no me puedo identificar con los híbridos alemanes, pero sí he tenido que dar rodeos más de una vez cuando he “aplicado/aplayado” a un trabajo. Aunque he de admitir que, a veces, hablando con personas que también saben el mismo idioma, lo dejo pasar tal cual.

      Ah, y por cierto, ahora que vivo con otra traductora/amiga catalana, estamos poco a poco descubriendo el catañol. Es muy curioso. Al final, salimos las dos ganando: ella me enseña catalán, y yo le refresco un poquito el español. ;)

      ¡Gracias por pasarte!

  11. De hecho, el mejor momento lingüístico, en el qué más capaz somos de pensar en varios idiomas a la vez y más atentos en cuanto a los detalles de los idiomas, es cuando estamos en la universidad, rodeados por colegas y profesores y practicando todos los días. He encontrado que cuando una es traductor profesional, en realidad no hay mucha mejora ni del propio idioma, ni de los idiomas de trabajo. Más se trata de hacerse más eficaz y encontrar nuevas técnicas de investigación etc. Escribir un blog, sin duda, es una buena manera de seguir entrenándose. No necesariamente tiene que ser en la propia madre lengua. Aunque está claro que muchas veces, después de largas jornadas de trabajo, lo que menos apetece es sentarse delante del ordenador a escribir textos. Por lo tanto admiro todos los que tenéis disciplina y motivación para escribir los blogs de traducción.

  12. ¡Qué curioso! Es la primera vez que te leo y, en parte, me da rabia escribir este comentario, puesto que coincido plenamente con la primera parte de tu entrada en lo que a procrastinación se refiere, y parecía que había encontrado la inspiración para mi blog con algo relacionado con lo que voy a comentar. Bueno, ¡bienvenido sea!

    El caso es que, desde hace unos meses, vivo con una adorable estudiante marroquí que vino a España a hacer un master con muy buen francés en la maleta, como es lógico, pero con un castellano macarrónico. Tres años y una ingente cantidad de léxico después, me lo paso pipa hablando con ella en castellano y viendo cómo a veces se agobia con una palabra y no sólo la dice en francés, sino que sigue toda la frase en ese idioma, como si se le hubiese reprogramado el cerebro (a todo esto, yo “intuyo” el francés, pero no lo hablo).
    Pero lo más curioso de todo es cuando habla con su novio, también marroquí, en árabe. A mis oídos, y a los del resto de mis compañeras, la conversación suena así: qwlkejqwlwlqw (cosas inteligibles en árabe) ljasljdas “MINISTERIO DE EDUCACIÓN” sjakljjda (más árabe) ljrcsjlkfds “SOPA Y FIDEOS” ldfkjsdlksd “ERES UN PESAO”. Me parece tan increíble a la par que fascinante que podría hacer un doctorado sólo sobre la dialéctica de esta chica.

    Por mi parte, no sería difícil encontrar los equivalentes perfectos al “genau” alemán y al “fair enough” inglés, pero es que…. ¡su significado es tan completo…!

    Hasta aquí mi pequeño granito de arena ;)

    ¡Un saludo!

    • ¡Hola!

      Disculpas dobles: perdón por la tardanza en contestar y, porque, por alguna razón, tu comentario se había marcado como spam. ¡Qué raro! Creo que a WordPress no le han gustado los skjfejfeifjwif árabes, jajaja.

      De todos modos, coincido contigo. Para mí también es fascinante hablar con alguien que todavía está aprendiendo el idioma. La verdad es que admiro muchísimo el esfuerzo que hacen por comunicarse. Muchos de nosotros, sin embargo, nos cohibimos a la hora de hablar otro idioma (por miedo a construir mal la frase, no pronunciar bien, que no nos entiendan, etc.) y nunca acabamos lanzándonos del todo. No soy ninguna experta en enseñanza de idiomas, pero creo que esto último es imprescindible a la hora de adquirir soltura.
      La verdad, siempre me ha sorprendido la capacidad de algunos de “absorber” idiomas, pero, por otro lado, supongo que el estar expuestos día y noche al mismo y no tener miedo a lanzarse y equivocarse habrá supuesto una gran diferencia en el proceso.

      Por cierto, no conocía tu blog, me lo apunto. :)

      ¡Gracias por pasarte!

  13. Por la mañana trabajo como corrector de catalán y por la tarde soy profesor de inglés. Como la corrección la hago en silencio comigo mismo y las clases las doy en voz alta y rodeado de gente (y toda conversación entre personal en el edificio es en inglés), al final de la semana hablo más inglés que catalán. Añádele una relación con un inglés con quien alternamos su lengua y la mía aleatoriamente. A veces alguna construcción o muletilla me viene a la cabeza antes en inglés por ser más sintética o sin razón aparente. En mi caso creo que cuando me sale el inglés es por costumbre o por comodidad.

    Respecto a lo de redescubrir tu lengua escribiendo un blog, me sumo a tu opinión. Yo decidí hacer aquello de llevar dos blogs (casi) en paralelo, uno en catalán (con una esporádica presencia de castellano) y uno en inglés. A veces me doy cuenta que algunos párrafos tienen más garra en inglés y que el texto catalán parece pobre. Aunque a veces también me veo incapaz de expresar lo mismo en inglés que en catalán y tengo que reescribir partes cambiando de enfoque.

    Es lo gracioso de las lenguas. A veces nos gustaría crear un nuevo esperanto con lo que nos gusta más de cada una.

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